El Rayo Vallecano pasó a los octavos de Copa del Rey gracias a un gol de Andrés Martín, que aprovechó una asistencia de Fran García. Los de Iraola están en octavos por tercer año consecutivo. Estos son los detalles del partido:
La afición del Rayo estuvo presente en Anduva
El primer detalle del partido se vivió en la previa. Fue el detalle más importante del encuentro, más allá del pase de ronda. Más de sesenta aficionados rayistas se desplazaron hasta Anduva. Cánticos como “ohh Forza Rayo nunca te abandonaré» no solo hicieron la previa más amena, sino que se hicieron notar sobre el campo y fueron una pieza importante para que el equipo pasara de ronda.
Falcao volvió a ser titular dos meses después
El Tigre Falcao volvió a ser titular, no lo era desde el 1 de noviembre frente al Celta (0-0). Al igual que en ese partido, el delantero colombiano no pudo anotar, pero recuperó sensaciones y se volvió a sentir titular. Fueron minutos importantes para dejar de lado sus lesiones. Jugó 59 minutos hasta que fue sustituido por Saveljich.
El regalo de Reyes de Andrés Martín
El Rayo Vallecano pasó de ronda gracias a un gol de Andrés Martín con asistencia de Fran García. Un cabezazo del ex del Córdoba fue el único tanto del partido. Andrés solo suma diez partidos y 426 minutos sobre el terreno de juego, fue su primer tanto de la temporada y desde el 6 de junio no marcaba con la Franja. Su continuidad está en el aire.
Luca Zidane salvó al equipo con sus paradas
El portero del Rayo Vallecano, Luca Zidane, salvó a su equipo con varias paradas decisivas. El francés realizó dos paradas de mucho mérito, una de ellas en el minuto 78 y con 0-1 en el marcador. Además, se redimió del partido de Liga y consiguió su primera portería a 0 de la temporada.
El Rayo pasa a octavos por tercer año consecutivo
El Rayo Vallecano estará en octavos de final por tercer año consecutivo. Aunque en las dos anteriores ediciones fueron eliminados, por el Barcelona y por el Villarreal. Los de Iraola esperan que les toque un buen sorteo para intentar pasar a cuartos. Los aficionados rayistas sueñan con repetir la gesta de 1982.




