El exjugador del Rayo Vallecano, Juan Carlos, ha sido entrevistado por Offsiders donde ha repasado su inicio en la cantera franjirroja, sus primeras anécdotas y su vuelta a casa con Paco Jémez.
Juan Carlos: «Cuando estás en el Rayo, sientes mucho lo que es el Rayo»
https://youtu.be/ShzyDgn7EGk?si=1HjVOphXZKyBt_fc
Inicios en la cantera del Rayo: «Entrenaba con el filial, pero jugaba con el División de Honor. Yo vivía en los pisos que tenía el Rayo para la gente de fuera. Estaba estudiando y lo pedí. Había una señora que nos cuidaba. Por la mañana íbamos al instituto y por la tarde a entrenar. Hemos pasado muchos por esos pisos: Lucas Pérez, Nono, Diamanka… El último año de juvenil ya paso al filial. Había un compañero que era el tercer portero del primer equipo. Entrenaba con el primer equipo y venía a competir los fines de semana. Fue un año de aprendizaje».
Entrenamientos con el primer equipo: «Cuando me llamaban para el primer equipo, el Rayo entrenaba en Las Rozas y tenía que ir al Estadio a qué me llevarán los utilleros que eran Isi y Kiko».
Michel González, entrenador del Rayo: «Michel era el entrenador del Rayo Vallecano. En mi primer día me preguntó: «¿cómo has venido a Las Rozas?» Y le dije: «Con los utilleros». Cogió, él viviendo en Las Rozas, y me llevó a Vallecas. Me pareció un tío con muchísima humildad».
Oportunidad de regresar al Rayo: «Apareció el Rayo y yo me había criado en la cantera. Me marché sin tener la oportunidad. Cuando estás en el Rayo, sientes mucho lo que es el Rayo. La afición no quiere que ganes, a ellos les da igual el resultado. Es un sitio muy especial».
Descenso con el Rayo en Anoeta: «Perdimos partidos tontos. En San Sebastián perdimos contra ellos que no se jugaban nada. Nos pudo la presión».
Paco Jémez: «Llegué muy ilusionado, pero me encontré que todo aquello no era como yo lo recordaba. El mister, Paco Jémez, con un carácter muy marcado. El día a día con él era duro».
Experiencia con Toño: «En el primer entrenamiento vi a Toño y flipé. Era mayor, con una carrera muy extensa. Para mí era espectacular. Es el único compañero que he visto y me di cuenta que no podía jugar. Era puro instinto. Lo paraba todo».
