El nuevo estadio de Vallecas se inauguró en el año 1976 tras casi cuatro años en el exilio cuando el antiguo estadio de Vallecas fue declarado en estado de ruinas y posteriormente clausurado en 1972. Los franjirrojos se vieron obligados a irse al exilio al estadio de Vallehermoso donde permanecieron hasta junio de 1976.
Tras pedir ayuda a las diferentes instituciones (ya que el Rayo Vallecano no tenía dinero para construir un nuevo recinto), se construyó en la misma ubicación del viejo estadio financiado por la Delegación Nacional de Deportes con un presupuesto total de 200 millones de pesetas. Las obras empezaron en agosto de 1974 y finalizaron en menos de dos años.
Un 5 de junio de 1976 tuvo lugar el acto de inauguración del nuevo estadio de Vallecas. El acto inaugural fue por la mañana, con la presencia del gobernador civil, Jesús García Suso, y del delegado nacional de deportes, Tomás Pelayo, como máximas figuras políticas que acudieron al acto. Según cuenta la crónica del diario ABC, no pudo asistir al evento el ministro secretario general del Movimiento, Adolfo Suárez, por problemas de agenda. Estaba previsto que comenzase a las 12 de la mañana, pero arrancó quince minutos antes. Ese día también fue testigo de la inauguración el Presidente del Rayo Vallecano, Marcelino Gil, quien otorgó la insignia de oro y brillantes del club a Tomás Pelayo.
Al día siguiente, el 6 de junio de 1976, se celebró el primer partido oficial en el estadio de Vallecas. Fue ante el Real Valladolid en la última jornada de la temporada 75-76. Los franjirrojos perdieron 0-1 (gol de Manuel Álvarez siendo el primer jugador en anotar en Vallecas) con un gran ambiente en las gradas.

Por su parte, el 5 de agosto de 1976 tuvo lugar el partido de inauguración que enfrentó al Rayo frente a un combinado de futbolistas del Real Madrid y el Atlético de Madrid.Vallecas celebró junto a la afición y las autoridades la vuelta del fútbol a Vallecas tras años de exilio en Vallehermoso. En un acto donde se dio la bendición al nuevo césped y con la presencia de políticos como el alcalde de Madrid Arespacochaga. En un partido donde las gradas no se llenaron. “El partido está considerado como un homenaje a la afición del equipo rayista que durante cuatro años tuvo que desplazarse al Vallehermoso para ver actuar a los suyos”, informaba El País en aquella época.El resultado fue de 1-1 con goles de Aguilar para los visitantes y de Isidro Iglesias en los locales (primer goleador del Rayo).
