La afición del Rayo Vallecano estuvo presente como es habitual en el estadio Gamla Ullevi de Göteborg para apoyar al equipo franjirrojo y notar ese aliento en el empate del equipo ante el Hacken (2-2), correspondiente a la 2ª jornada de la fase liga de la Conference League.
Escalas, noches y mucho amor por el Rayo, la odisea de los aficionados franjirrojos
Estas son algunos de los itinerarios que ha recorrido la afición, tal y como reconocieron a los micrófonos de Movistar + en la previa del partido: «Vinimos el martes desde Bruselas», «De Madrid a París y de París a Gotemburgo», «hemos venido desde Alemania en ferry», «para volver tenemos que ir a Palma mañana».
Una vez más, la afición del Rayo Vallecano demostró que no existen distancias imposibles cuando se trata de acompañar a su equipo. Entre vuelos con escalas, travesías en coche y noches sin dormir, los seguidores franjirrojos poblaron el fondo del Gamla Ullevi para teñir de rayismo una nueva cita europea. Su presencia y su inquebrantable ánimo se hicieron notar en un encuentro vibrante ante el Hacken que terminó con empate (2-2), pero que dejó el orgullo intacto entre los rayistas.
Más allá del resultado, el viaje de la hinchada simboliza la esencia del Rayo: pasión, entrega y un sentimiento que trasciende fronteras. Los testimonios de quienes cruzaron media Europa para alentar al equipo reflejan una devoción que no entiende de kilómetros ni de cansancio. El rayismo volvió a dejar su huella, recordando que, donde haya una franja roja, nunca faltará una voz alentando desde la grada.
