El Rayo cayó derrotado en Vallecas en el duelo de la jornada 21 de LaLiga ante Osasuna. El conjunto rojillo llegaba a Vallecas como el peor visitante de la categoría, con dos empates en su casillero. Tras la victoria ante el conjunto franjirrojo, el club navarro toma distancia del descenso y ya no se encuentra entre los 3 peores visitantes.
Osasuna terminó con su mala racha a domicilio en Vallecas
Osasuna no ganaba fuera de El Sadar desde el 20 de abril de 2025, partido correspondiente a la campaña pasada en la que el conjunto entrenado por Vicente Moreno en ese momento, vencía al Real Valladolid en el José Zorrilla (2-3). Desde entonces, 9 derrotas y 4 empates como visitante en LaLiga.
En la presente campaña, la situación de Osasuna como foráneo era insostenible y muy preocupante. Solo dos empates (ante Oviedo y Elche. Este último, con la victoria de Osasuna en Vallecas, se queda como único conjunto de Primera sin haber logrado aún una victoria como visitante), y 8 derrotas. Números que hacían coquetear al equipo del técnico italiano con el descenso, pues la gran mayoría de puntos que ha logrado en esta temporada, han sido en su feudo.
Hasta el pasado sábado. Osasuna logró pescar en río revuelto, como es la situación anímica del Rayo a estas alturas de temporada, y consiguió llevarse una victoria valiosísima en un Vallecas que, tan solo había caído derrotado en el partido ante el Sevilla.
Quizás Osasuna no fue merecedor de llevarse los 3 puntos de la capital, pero en el aspecto ofensivo por supuesto, fue más contundente que el conjunto de Íñigo Pérez. El primer tanto vino a balón parado, obra de Ante Budimir, máximo goleador rojillo con 9 tantos. A partir de ahí, en la primera mitad Osasuna tuvo ocasiones claras para marcharse al descanso con mayor ventaja.

Tras el descanso, el Rayo mejoró considerablemente, y fruto de esa mejoría llegó el empate por mediación de Pathé Ciss. A raíz del gol franjirrojo, la contienda pareció inclinarse hacia el campo rojillo y era la Franja la que llevaba el peso del encuentro y las ocasiones más claras.
Sin embargo, el partido fue perdiendo algo de fuelle en los últimos minutos, y en el descuento, una jugada excelsa del mejor del encuentro, Víctor Muñoz, terminó con el balón en el fondo de la red con un punto de suerte, ya que el balón impactó en Jozhua Vertrouwd en el momento en el que balón iba hacia portería. Jarro de agua helada para Vallecas, que vio como el castigo iba a ser mucho mayor cuando Osambela pondría el tercer y definitivo tanto, para darle a Osasuna una victoria como visitante 9 meses después.

