El Rayo Vallecano se muda. Al menos, temporalmente. LaLiga anunció en la noche de este jueves, cerca de las 22:00 horas, que el encuentro entre el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid no se disputaría en el Estadio del Vallecas, feudo del conjunto franjirrojo, y que este partido, fijado para disputarse el domingo 15 de febrero a las 16:15 horas, se juegue finalmente en Butarque, estadio del CD Leganés.
Después de varias inspecciones realizadas a lo largo de la semana por varios operarios de LaLiga, este estamento ha decidido que «pese a los intensivos trabajos realizados por el Rayo Vallecano en el Estadio de Vallecas desde la pasada semana, bajo la monitorización y coordinación constante de LALIGA, dichos informes acreditan que el terreno de juego no reúne todavía las garantías necesarias para la celebración del encuentro en condiciones de seguridad para la integridad de todos los futbolistas y equipo arbitral, con el consiguiente riesgo de lesiones».
El Rayo vuelve a mudarse
Aunque parezca extraña, no es un caso novedoso en la historia reciente del club. Esta situación pasó hace no mucho. De hecho, el coronavirus, desgraciadamente, ya había llegado a nuestras vidas. La última vez que el conjunto franjirrojo disputó un partido oficial ejerciendo como local en un estadio que no fuera el suyo fue en enero de 2021. Por aquel entonces, el equipo militaba en Segunda División, el rival fue el Elche y la competición la Copa del Rey.
Aquello se debió al temporal Filomena que azotó por aquel entonces a España. Ese encuentro se iba a disputar inicialmente en el Estadio de Vallecas, fue aplazado posteriormente a la Ciudad Deportiva, y tuvo que ser aplazado en una segunda ocasión, disputándose finalmente en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, sede de la Real Federación de Fútbol (RFEF). El causante de aquellos dos desplazamientos fue la nieve y las capas de hielo que cubrían el terreno de juego de ambos recintos.


