Los aficionados del Rayo Vallecano desplazados al Estadio Butarque entonaron continuamente cánticos contra el presidente, Raúl Martín Presa. Algo más de 5 mil seguidores rayistas estuvieron con su equipo en Leganés para apoyarles y verles conseguir la victoria ante el Atlético de Madrid (3-0), correspondiente a la 24ª jornada de LaLiga.
La afición del Rayo estalla contra Presa en Butarque
El Estadio de Butarque albergó el partido que enfrentó a Rayo Vallecano y Atlético de Madrid con más de cinco mil personas en sus gradas. Concretamente hubo una asistencia de 5.335, por lo que no se llegó a la media entrada del terreno de juego del CD Leganés. Sin embargo, la gente parecía estar agrupada por sectores, habiendo más presencia en el lateral que enfocaba la televisión y con escasez en los fondos. Esto vino provocado por la protesta llevada a cabo por las peñas en la mañana de este domingo por la ‘inhabilitación de Presa’ y con el objetivo de dejar Butarque vacío.
No obstante, durante todo el partido los asistentes entonaron continuos cánticos contra la gestión de Raúl Martín Presa con «Presa márchate», «Presa Vete Ya», «Rayo si, Presa no». A pesar de acudir a Butarque y no seguir con la protesta, estuvieron apoyando a sus jugadores y al equipo de la ‘Franja’, quién finalmente consiguió la victoria y le sirvió para salir del descenso, sumando 25 puntos. Un triunfo en lo deportivo, pero también en lo extradeportivo.
El momento de más tensión se vivió con la llegada del presidente al palco de Butarque. Martín Presa no subió a su asiento hasta el pitido inicial. Captado por la cámara de Unión Rayo, la gente se giró y mostró su enfado con gritos y abucheos.
El presidente no reaccionó y tampoco se ha pronunciado públicamente sobre lo sucedido. Quién si lo hizo fue el director deportivo, Javier Portillo: «Estamos aquí para dar la cara, pero nos parece una falta de respeto al club, al Rayo Vallecano, a los jugadores, hacia nuestra afición, nuestra directiva. No entendemos como tres días antes de disputarse el partidos se toma la decisión. No es una decisión acertada y nosotros, como Rayo Vallecano, nos sentimos muy perjudicados. Nuestro estadio estaba para jugar porque quedaban tres días».


