Para gozar de una economía sana, tener ahorros es importante. Pero todo ha cambiado en nuestro alrededor, también la forma en la que cada persona gestiona su patrimonio. Los avances tecnológicos y digitales han conllevado una transformación radical en los medios de pago, quedando el efectivo prácticamente en una anécdota. Ahora lo más común es pagar con la tarjeta, ya sea física o mediante las diferentes aplicaciones de los bancos que hay en los teléfonos móviles.
Incluso cada día hay más negocios que ofrecen la posibilidad de pagar mediante Bizum, servicio de pago fruto de la colaboración de 34 entidades en España. Todo esto nos permite controlar de los ahorros. Para ello ir revisando día a día la cuenta corriente es clave y debemos saber también cuál es la cantidad máxima de dinero de la que hay que disponer en una cuenta según la Organización de Consumidores y Usuarios.
Hay muchos consejos a la hora de guardar los ahorros en un banco. Uno de ellos, por extraño que parezca, es el que señala que tener todo el dinero en una cuenta bancaria es la opción más segura ni la más rentable. Desde la OCU se ha querido poner fin a esta preocupación y se han lanzado una serie de recomendaciones sobre la cantidad ideal que debería meterse en una cuenta corriente. Y lo hacen no sólo hablando de aspectos relacionados con la seguridad, también con los que permiten optimizar los ahorros y evitar riesgos.
¿Cuánto dinero debemos tener en la cuenta?
La OCU considera que el saldo ideal en una cuenta de crédito corriente debe ser el equivalente a tres mensualidades del salario neto. Si una persona gana 1.500 euros mensuales, no debería contar con más de 4.500 euros en su cuenta. Con esta cantidad se garantiza suficiente liquidez para afrontar los gastos del día a día y otros posibles imprevistos sin caer en números rojos.
Siempre según la Organización de Consumidores y Usuarios, disponer de más dinero del recomendado en una cuenta corriente puede ser contraproducente por dos motivos. El primero, no se generan intereses significativos y los ahorros pierden valor con el paso del tiempo por la inflación. En segundo lugar, existe un riesgo limitado de protección si se supera el límite que garantiza el Fondo de Garantía de Depósitos.
¿Qué es el Fondo de Garantía de Depósitos?
El FGD es un mecanismo que protege lo ahorros de los clientes si llega el día en el que la entidad bancaria en la que tienen depositado su dinero quiebra. Eso sí, la garantía está únicamente en 100.000 euros por titular y banco. Por tanto, si una persona cuenta con más dinero, el exceso no se cubriría.
Por esta razón desde la OCU recomiendan no limitar el dinero a una cuenta corriente, apuesta por diversificarlo en diferentes entidades. Si se sigue esta recomendación habrá una mayor protección del FGD y se reduce el riesgo de pérdida ante una hipotética quiebra del banco.
¿Y el dinero sobrante?
Para aquellos que cuentan con ahorros superiores a las tres mensualidades que recomiendan desde la OCU, desde este organismo sugiere opciones más rentables para invertir. Son las siguientes:
- A corto plazo: una opción segura y sencilla son los depósitos a plazo fijo, que permiten obtener una rentabilidad mínima con un riesgo casi nulo. Ofrecen intereses más atractivos que las cuentas corrientes y su duración suele estar entre los seis y los doce meses.
- A largo plazo: a cinco o diez años, desde la OCU se recomienda apostar por Fondos de Inversión. Tienen un mayor riesgo, pero a su vez una rentabilidad superior.
¿Cómo ahorramos?
La mayoría de los españoles, según diversos estudios realizados, prefieren las cuentas corrientes como principal método de ahorro, sobre todo los mayores de 65 años y los universitarios. Pero en los últimos tiempos creció el interés por otras opciones de ahorro, como los planes de pensiones y los fondos de inversión.
