China es un referente en cuanto a la construcción de obras públicas en el mundo, muchas de las cuales están entre las mayores construidas por el ser humano. Una de ellas acaba de ser inaugurada y se trata del Túnel de Shengli, considerado con el túnel autopista más largo del mundo con una longitud de 22,13 kilómetros. Pero ojo, que puede que la posición número 1 del ranking le dure poco, porque en la actualidad hay un proyecto que amenaza, el Rogfast noruego, un túnel que conectara media docena de ciudades y que apunta a contar con 26,5 kilómetros de distancia cuando finalice, en 2033.
El de Shengli es una obra faraónica que se puso en marcha a mediados del año 2020, en plena pandemia, y que hoy puede calificarse no solo como el más largo, también como el más seguro del mundo. Cuenta con dos bóvedas, una por sentido, con varios carriles para coches y con salidas independientes de seguridad, todo ello a través de la cordillera de Tianshan, que deja en 20 minutos un viaje de Montañana que hasta el momento de su apertura era de tres horas.
Estamos ante una obra majestuosa que impresiona todavía más cuando está en el interior y descubres el efecto creado por el sistema de animación con el que cuenta el túnel en toda la bóveda, de manea que según relatan algunos conductores que ya lo han atravesado: “No parece un túnel, parece que estás circulando al aire libre”.
Los rivales aparecen en Europa
Este túnel tiene competidores en otras construcciones más largas, pero que en este caso están destinadas al uso de trenes. Es el caso del túnel de San Gotardo, en Suiza, que tiene 57 kilómetros de longitud para trenes de alta velocidad o su alternativa en carretera para coches, con 17 kilómetros de longitud.
Mientras, en Noruega, la autopista costera E39, con 1.090 kilómetros de distancia que recorre el norte y el sur del país, quedará en el recuerdo tras la construcción de una nueva carretera: Rogfast, un túnel submarino que unirá seis ciudades escandinavas. Hasta el momento, la E39 ha sido la única ruta posible para quienes han querido viajar al otro extremo del país, con un recorrido de 21 horas de viaje, un tramo de casi 2.000 kilómetros que se interrumpe siete veces por la necesidad de utilizar transbordadores para cruzar los fiordos.
Desaparecen los problemas
Este inconveniente que se da en Noruega desaparecerá con Rogfast, una pieza que forma parte de un gran plan de carreteras organizado por el Gobierno con el objetivo de mejorar la movilización de sus habitantes, mejorar el transporte de bienes y mercancías y fomentar el turismo entre sus ciudades. El nuevo túnel submarino unirá los distritos de Randaberg y Bokn, que están separados por 26 kilómetros de agua.
Con la construcción del túnel se reducirá de 11 a 21 horas el tiempo que tardan los conductores en recorrer la E39. Contará con 26,5 kilómetros de distancia y tendrá una profundidad máxima de 400 metros. Su diseño cuenta con cuatro carriles, dos para cada sentido, y contará con un tiempo aproximado de 35 minutos de recorrido.
La construcción del túnel submarino comenzó en 2018 y ha ido sufriendo grandes parones a lo largo de los años, sobre todo por la pandemia. Se prevé que la construcción finalice en el 2033 con un presupuesto aproximado de 1.900 millones de euros. La financiación será de un 40% del gobierno noruego y un 60% de la cantidad que se cobrará a los viajeros como peaje.
