En España, uno de los objetivos que más se repite en cuanto al ámbito laboral, es ser funcionario, sobre todo en un contexto de incertidumbre económica. En nuestro país, con datos de finales de junio de este 2025, 6,7 millones de ciudadanos se encontraban haciendo una oposición o lo habían hecho recientemente. Además, 5,3 millones lo tenían planeado de cara al futuro. Hay buenas salidas en España, pero también en la Unión Europea, con salarios mucho más elevados y sin necesidad de emplearse a fondo en los estudios. Hay varios ejemplos, como las oposiciones para las categorías Administradoras, Lingüistas, Asistentes y Secretarios y Personal Administrativo.
Cuando uno piensa en oposiciones, ve un largo camino por delante. Las plazas son limitadas y alcanzar una de ellas no es cuestión de suerte y sí de un proceso altamente competitivo. El acceso a una plaza requiere superar un proceso selectivo duro y exigente, con temarios extensos y pruebas que ponen a prueba la disciplina, la constancia y, en ocasiones, la resistencia psicológica de los aspirantes.
Aunque también hay que decir que no todas presentan el mismo nivel de dificultad. La UE ha roto con la idea que se tiene de las oposiciones, ofreciendo pruebas que, en lugar de exigir una memorización intensiva, se enfocan en competencias transversales como la capacidad de razonamiento, el análisis de problemas y el dominio de idiomas, además de unos salarios elevados. Así, el sueldo inicial está en unos 3.000 euros con la posibilidad de alcanzar, en lo más alto de la carrera profesional, los 25.000 euros.
Los requisitos de acceso a estas oposiciones
Para entrar en la función pública de la UE es necesario superar las oposiciones generales convocadas por la Oficina Europea de Selección de Personal (EPSO). Este organismo es el encargado de organizar los procesos para incorporar a los futuros funcionarios de la UE, que deben superar tres fases de pruebas tras cumplir con una serie de requisitos establecidos:
- Ser residente en un país de la UE.
- Poseer un título universitario.
- Dominio avanzado (nivel C1) de uno de los 24 idiomas oficiales de la UE y buen conocimiento (B2) de otro idioma oficial.
Las diferentes categorías profesionales
Las cuatro categorías que se ofrecen en estas oposiciones son las siguientes:
- Es el personal que trabaja en el ámbito como la justicia, las finanzas, el medioambiente, asuntos exteriores o comunicación. Su carrera se desarrolla del grado AD5 (nivel de entrada para titulados universitarios) hasta el AD16, reservado a directores generales. Los salarios oscilan entre los 3.000 euros y los 25.000 mensuales.
- Lingüistas. Consiste en las convocatorias para la selección de traductores e interpretes dentro de la UE de lengua francesa y alemana.
- Desempeñan una función ejecutiva y técnica dando apoyo en el ámbito de las finanzas, comunicación, investigación o la aplicación de políticas.
- Secretarios y personal administrativo. Desempeñan tareas de gestión y apoyo administrativo y técnico que incluye la elaboración de documentos y expedientes, organización de agendas o la actualización de bases de datos y archivos. La retribución en este grupo se sitúa entre 3.200 y 6.700 euros al mes.
Las diferentes fases del proceso
Estas competencias se evaluará a través de tres fases que se realizan a través del ordenador, algo que también marca la diferencia respecto a otras:
- Un tes con opciones múltiples de respuesta que comprende varias pruebas psicotécnicas que evalúan las capacidad de razonamiento verbal, numérico y abstracto de los candidatos.
- Los candidatos se enfrentará a una serie de preguntas relativas a su formación académica y experiencia profesional.
- Su objetivo es evaluar las competencias generales y/o específicas establecidas en cada convocatoria. Existen pruebas como estudio de caso, presentación oral, ejercicio en grupo, etcétera.
