La economía dentro del hogar puede ser un motivo de conflicto en la pareja. Hay diferentes opiniones sobre cómo disponer del dinero ahorrado, si que todo sea común o que cada uno tenga su propia independencia económica. Para evitar que el dinero se convierta en un motivo de conflicto, cada vez hay más expertos y empresarios exitosos que comparten fórmulas para una mejor organización y para evitar los problemas.
Uno de ellos es Alfredo Marín, un empresario multimillonario que ha compartido en sus redes sociales un consejo sobre este tema: tener tres cuentas en pareja y la tercera debe ser “la más importante”, la destinada a un negocio común. Este sistema hace que no aparezcan muchos de los problemas económicos que suelen desgastar a la pareja.
A qué se destinan cada una de las cuentas
Marín lo explica de forma sencilla cómo debe distribuirse el dinero en cada una de las tres cuentas. La primera debe ser una cuenta conjunta para los gastos corrientes de la casa: compra, luz, agua o gas. Servirá para “lo básico del día a día, lo que mantiene el hogar funcionando”.
En cuanto a la segunda, también conjunta, estaría destinada al ahorro y a la inversión para metas comunes: “El objetivo es acumular dinero para proyectos que requieran un gran desembolso, como la entrada de un piso, un coche o unas vacaciones en familia”. Según el empresario, incluso una parte de este dinero puede destinarse a fondos de bajo riesgo, lo que además de mantener unida a la pareja “sirve para dar una buena educación financiera a nuestro hijos”.
Para Marín, la tercera “es la cuenta más importante” y está destinada a un negocio común, ya sea como forma de vida principal o como una fuente de ingresos extra. Para él, esta cuenta es la que marca la diferencia: “Esta tercera cuenta es lo que te va a permitir desarrollar algo importante, grande a futuro, como lo que hicimos Noelia y yo. Gracias a ese objetivo y a esa cuenta hemos podido dedicarnos a lo que hoy es nuestra forma de vida y dar una buena educación y una buena vida a nuestra familia”.
El empresario insiste en que no se trata sólo de acumular capital, también de alinear objetivos y reforzar la relación: “Tener un proyecto en común une mucho a la pareja. No es lo mismo discutir por cómo gastar el dinero que trabajar juntos para hacerlo crecer”.
Un sistema clave para la relación de pareja
Marín destaca que llevar a cabo este sistema evita muchos de los problemas económicos que suelen desgastar las relaciones: discusiones por gastos, falta de planificación o desajustes en los objetivos económicos. Al establecer tres cuentas claras y cada una de ellas con un propósito definido, cada miembro sabe qué esperar y hacia dónde va el dinero.
La tercera cuenta también refleja la visión personal de Marín sobre el emprendimiento. Para él, cualquier pareja puede plantearse desarrollar un proyecto conjunto, incluso a tiempo parcial: desde pequeños negocios familiares hasta inversiones a largo plazo. Esta cuenta, asegura, “es la que te abre puertas” y se puede empezar “como un dinero extra, pero con el tiempo se puede convertir en la base de su bienestar”. Para el empresario, esta cuenta es la que “te da independencia real, porque ya no dependes solo de tu sueldo, sino de lo que eres capaz de construir junto a tu pareja”.
La idea, por tanto, es clara: compartir lo necesario, ahorrar juntos y apostar por un futuro común más allá de lo económico.
