La nueva Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) es ahora mucho más práctica y sólo tendrá un modelo de examen por asignatura. En esta edición, cerca de 270.000 estudiantes se enfrentan a unos exámenes que pueden marcar su futuro, lo que genera demasiado estrés en los mismos por la cantidad de pruebas en apenas tres o cuatro días. Pero también tiene un importante trabajo los responsables de corregir sus ejercicios, que tienen una semana para corregir un máximo de 200 pruebas y que cobran 2.30 euros por ejercicio.
Un largo proceso
Los exámenes a los que se enfrenta un número importante de alumnos requiere de un laborioso y largo proceso de elaboración, que suele ser de varios meses aunque no es hasta las últimas semanas cuando se cierran las preguntas definitivas de cada asignatura, que son conocidas por muy pocas personas.
El distrito universitario de cada comunidad autónoma crea su propia comisión organizadora, la cual está formada por representantes de las universidades públicas, de la Administración educativa y del profesorado de bachillerato de los respectivos centros público, así como de otras personas expertas.
Es a partir de los meses de octubre y noviembre cuando se constituyen las comisiones de cada materia, que también estarán formadas por profesores universitarios y de enseñanza secundaria. Son estas las que proponen preguntas de exámenes basándose en los contenidos y criterios de evaluación establecidos para cada asignatura.
Varios exámenes diferentes
Aunque cada comunidad define el contenido de sus exámenes y tiene total autonomía para establecer el número de modelos que redactar, lo habitual es proponer varios modelos de examen. Para esta ocasión, con el nuevo modelo de PAU que cinco años después pone fin al creado por la pandemia, habrá al menos un 25% de preguntas prácticas. Además, los criterios de corrección ortográfica serán comunes para toda España y podrán restar máximo 2 puntos en Lengua y Literatura y hasta 1 punto para el resto de materias, así como 1,5 para el resto de lenguas extranjeras.
Es el coordinador de la comisión de cada materia el que propone los modelos de examen definitivos y quien conoce el contenido preciso de cada repertorio. Los exámenes se realizan en centros designados por las universidades, bajo la supervisión de persona que ha formado parte de las comisiones organizadoras y que puede ser también parte del tribunal corrector.
Los responsables de corregir los exámenes de la PAU, plazos y salario
La normativa refleja que en los tribunales calificadores que se crean para cada materia deben participar al menos un 40% de docentes designados por la universidad y otro 40% de catedráticos y profesorado de enseñanza secundaria que impartan docencia, preferentemente en 2º de Bachillerato.
Los docentes que corrigen los exámenes de la PAU tienen alrededor de una semana para corregir no más de 200 exámenes cada uno de ellos. Lo que perciben los miembros del Tribunal por realizar su trabajo durante este periodo, además de por los exámenes que corrigen. Así, por ejemplo en la Comunidad de Madrid, los complementos van desde los 1.777 euros que ganaría el presidente o secretario del Tribunal por la PAU de 4 días, hasta los 400 euros del personal de apoyo. A eso, añadir que por cada ejercicio calificado reciben 2,30 euros.
El vocal corrector cobra por cuatro días de PAU cerca de 777 euros, mientras que sin son tres días recibirá 583 euros más los exámenes que haya calificado. Aquellos encargados de corregir las reclamaciones que hace el estudiante posteriormente perciben 350 euros, más el importe de las pruebas evaluadas.
