El Rayo Vallecano ha despedido el 2019 entrenándose en la Ciudad Deportiva en su última sesión del año. Pero una decisión de última hora ha provocado que el entrenamiento del equipo franjirrojo sea a puerta cerrada.
Una decena de aficionados rayistas se quedaron en la puerta sin poder presenciar la última sesión del año. Además, varios padres con hijos intentaron acceder en la primera hora del entrenamiento y tuvieron que ir a la Calle Real de Arganda para verles desde la verja.
Tras la sesión de entrenamiento tendrá lugar la Junta de Accionistas del Rayo Vallecano en el ejercicio de 2018-2019.
La plantilla descansará en Año Nuevo y volverá a ejercitarse el jueves 2 de enero en la Ciudad Deportiva a las 10:30 horas.
