La comparación de Andoni Ayarza entre Rayo y Athletic
Ayarza tiene un gran sentimiento de cariño hacia el club franjirrojo, comenta del club lo siguiente: «Es un equipo con una identificación muy grande con el barrio y con la gente que vive allí». «En mi época había jugadores muy carismáticos que vivían en el propio barrio. Eso para su gente es tremendo», Ayarza achaca a ese sentimiento de pertenencia de la afición con el barrio. Del mismo modo que se vive en el Athletic Club según comenta el exfutbolista: «Cuando hablamos del Athletic citamos el sentimiento de pertenencia, pero el Rayo es otro equipo arraigado de una forma muy fuerte al barrio«.
Andoni Ayarza también ha salido perjudicado frente a los grandes
También ha vivido situaciones amargas al jugar contra los equipos de la capital, Real Madrid y Atlético de Madrid: «Nos tocaba hasta jugar en los horarios más complicados porque, si coincidías con uno o con otro, te ponían el domingo por la mañana, a las doce del mediodía. Eso significaba levantarte a las siete de la mañana«. Añade: «no era algo que solo nos afectara a nosotros, sino también al rival». Piensa que: «quizá con un reglamento un poco más justo se habría repartido de otra manera con Real Madrid y Atlético de Madrid«.
La opinión de Andoni Ayarza sobre el Estadio de Vallecas
Tuvo tiempo para añadir su opinión sobre el Estadio de Vallecas, coincidiendo con la opinión del entrenador navarro, Íñigo Pérez: «Un equipo de Primera División, que está jugando en Europa y representando a LaLiga española por todo el continente, lo merece. Igual que otros clubes han tenido recalificaciones y movimientos urbanísticos que les han permitido crecer, el Rayo también lo merece. Creo que la justicia institucional tiene que ayudar al Rayo Vallecano en la medida en que le corresponde, que es mucha. Lleva mucho tiempo en Primera División y es otro club más de la ciudad de Madrid«.
Por último, contó una curiosa anécdota tras su salida del equipo madrileño: «A mí me quedaba una parte por cobrar cuando me fui del Rayo, pero no denuncié a la institución. Al año siguiente, fui a Vallecas estando en el Marbella, en Segunda División. Allí me encontré con Ruiz Mateos y me llamó, me llevó a la oficina y me pagó hasta la última peseta«.


