El exentrenador del Rayo Vallecano, Míchel Sánchez, está atravesando un año muy complicado, el cual, sin duda, es la antítesis del sueño que se vivió el curso pasado. El Girona ha perdido jugadores que fueron claves para poder disputar la Champions como Dovbyk, Savinho, Aleix García o Yan Couto. Un hecho que, combinado con la poca experiencia en un calendario tan exigente, ha terminado por debilitar al equipo.
El Girona está tan solo cinco puntos por encima del descenso
El Girona acumula nueve partidos sin conocer la victoria (6D 3E). Una racha terrible que le ha metido, inevitablemente, en la zona baja de la tabla. Actualmente, está tan solo cinco puntos por encima del descenso, algo preocupante. Pero más preocupante es la guerra que va a tener que enfrentar de aquí a final de temporada.
Si no quiere que la cosa vaya a peor, el conjunto gerundense está obligado a sacar un buen resultado de inmediato. Espanyol, Leganés y Alavés, los clubes que se juegan el descenso conocen, perfectamente este tipo de escenarios y, como ya dijo Renato Tapia (Leganés) tras la derrota ante el FC Barcelona, «esto es sangre».
El próximo rival de Míchel es el Real Betis en Montilivi, un partido que se observa como fundamental para que desaparezca esta sensación de agobio.
