La exjugadora del Rayo Vallecano Femenino, Mireya Maestro, ha lanzado un comunicado en sus redes sociales tras las muestras de apoyo que estaba recibiendo debido a que no estaba contando con muchos minutos esta temporada con el Rayo Femenino B tras su salida al Samper. La franjirroja asegura que: El club está por encima de todo, pero no todo vale.
Comunicado de Mireya Maestro sobre su situación en el Rayo Femenino
Al inicio de la temporada se me trasladó de manera expresa que el club contaba conmigo. Sin embargo, desde prácticamente el comienzo de la competición mi participación se ha limitado a minutos residuales: finales de partido, descuentos o intervenciones de diez o quince minutos por encuentro.
Todo ello pese a haber acudido con absoluta normalidad y compromiso a los entrenamientos durante toda la temporada, faltando únicamente en días puntuales y siempre por motivos justificados.
Después de mucho tiempo soportando esta situación en silencio, decidí pedir explicaciones directamente al entrenador y a Luis. En esa conversación se me trasladó una frase que me produjo un daño personal y profesional muy profundo, impropio de cualquier persona que represente a este club: que se prefería poner a jugadoras andando en el campo antes que ponerme a mí.
Ante semejante afirmación, trasladé mi malestar. La respuesta fue que siguiera apretando en los entrenamientos. Y que las decisiones eran del staff no del entrenador. Cuando el trabajo diario no se valora, cuando el esfuerzo no cuenta y cuando los criterios no son coherentes, las consecuencias se reflejan también en los resultados deportivos que estamos viviendo.
Esta situación, unida a otros hechos que ya he expuesto en conversaciones previas, ha sido especialmente dura para mí.
He decidido hacer público este comunicado ante la cantidad de mensajes que estoy recibiendo y porque considero que también merezco explicar mi parte. Quiero agradecer de corazón a todas las personas que están confiando en mi, apoyándome y enviándome cariño en estos días. Vuestro respaldo significa mucho.
No voy a entrar en más detalles por el momento, ya que estoy valorando qué pasos dar y ante que instancias debo exponer todo lo sucedido.
Quiero dejar claro, ante las muchas preguntas que se me están haciendo, que mi intención siempre ha sido y sigue siendo continuar en el Rayo Vallecano. Sigo perteneciendo al club y mi deseo es poder quedarme aquí toda la vida, defendiendo estos colores con orgullo y compromiso.
Pero también quiero dejar algo muy claro: hay hechos que no se pueden normalizar ni tolerar. Como consecuencia directa de todo lo ocurrido, he decidido dejar de acudir temporalmente a los entrenamientos para tomarme un tiempo de reflexión y valorar qué decisión debo adoptar.
El Rayo se merece el máximo respeto. Y, bajo mi punto de vista, también se merece que en su cantera y en su estructura se transmitan unos valores que, a día de hoy, no se están respetando. El club está por encima de todo, pero no todo vale.
Porque literalmente se me dijo: «no consideramos que estés para jugar más, aunque haya jugadoras que vayan andando antes que tú».
Firmo estas palabras con la serenidad de quien ha dado siempre todo por este escudo.
Mireya Maestro
