El nombre de Strategic Value Partners (SVP) ha irrumpido con fuerza en la actualidad del Rayo Vallecano tras conocerse su interés por adquirir el club, tal y como ha informado El Confidencial. Pero, ¿quién está realmente detrás de este fondo y qué supondría su entrada en la entidad franjirroja? A continuación, explicamos todo al detalle:
Un gigante internacional de la inversión
SVPGlobal, fundada en 2001 por el financiero Victor Khosla, es una firma estadounidense especializada en invertir en activos en dificultades y deuda corporativa. Cuenta con oficinas en Estados Unidos, Europa y Asia, así como gestiona miles de millones de dólares y tiene amplia experiencia en operaciones oportunistas dentro del sector inmobiliario y empresarial.
En España, SVP no es un actor desconocido. El fondo ha participado en la financiación de promociones inmobiliarias de gran tamaño y en la compra de activos procedentes de entidades financieras, lo que le ha valido en algunos sectores el calificativo mediático de “fondo buitre”, lo cual es una etiqueta crítica, pero no jurídica que se aplica a inversores que compran activos depreciados para revalorizarlos.
Presencia reciente en empresas españolas
En los últimos años, SVP ha reforzado su huella en el tejido empresarial español. El fondo forma parte del accionariado del grupo siderúrgico Celsa Group, tras la reestructuración financiera que llevó a varios fondos internacionales a tomar el control de la compañía.
Además, ha estado vinculado a operaciones en el sector de la distribución alimentaria, incluyendo inversiones y procesos de reestructuración relacionados con cadenas de supermercados en España como Uvesco, un movimiento coherente con su estrategia de entrar en compañías con potencial de mejora operativa y financiera.
SVP es el dueño del icónico rascacielos In Tempo en Benidorm en el que desembolsó 60 millones de euros por la deuda, 10 millones de euros más de los que Sareb pagó en su día por ella. El rascacielos residencial más alto de España y el segundo de Europa cuenta 269 viviendas a unos precios en torno a los 2.500 euros el metro cuadrado, tal y como también informó El Confidencial.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F590%2F7ab%2Febd%2F5907abebdc555c24f5e68725d259fed5.jpg)
Por qué se fija en el Rayo
La estrategia habitual de SVP consiste en entrar en proyectos con potencial de crecimiento o reestructuración. El Rayo Vallecano presenta varios elementos atractivos para un inversor financiero:
- Club consolidado en Primera División
- Marca con fuerte identidad social
- Potencial de crecimiento en ingresos comerciales y de estadio
- Situación institucional convulsa que podría abrir la puerta a cambios accionariales
En este contexto, el interés del fondo se interpreta como un movimiento típico de inversión oportunista.
Qué cambiaría si SVP entrase en el club
La hipotética llegada de un fondo como SVP no implica automáticamente un escenario negativo, pero sí suele traer transformaciones profundas. Estas son las más probables:
1. Profesionalización y enfoque financiero
Los fondos internacionales suelen implantar estructuras más corporativas:
- Mayor control presupuestario
- Objetivos claros de rentabilidad
- Refuerzo del área comercial
- Búsqueda de nuevas vías de ingresos
Esto podría traducirse en un Rayo más orientado al negocio que al modelo tradicional de club de gestión personalista.
2. Posible impulso económico
Un nuevo propietario con músculo financiero podría:
- Invertir en plantilla
- Modernizar infraestructuras
- Impulsar la explotación del estadio
- Potenciar el crecimiento internacional de la marca
No obstante, estas inversiones suelen estar ligadas a objetivos de retorno.
3. Cambios en la política deportiva
Aunque no siempre ocurre, es habitual que los fondos:
- Busquen eficiencia en fichajes
- Prioricen la revalorización de jugadores
- Introduzcan estructuras de scouting más agresivas
El modelo podría virar hacia un club más vendedor y orientado a generar plusvalías.
4. Relación con la afición: el gran interrogante
Aquí reside una de las principales preocupaciones en Vallecas. La entrada de fondos en el fútbol español ha generado experiencias dispares:
Posibles aspectos positivos
- Más recursos y estabilidad económica
- Profesionalización de la gestión
Riesgos percibidos por la afición
- Pérdida de identidad del club
- Subidas de precios
- Decisiones más alejadas del sentimiento local
- Fondo ligado a la desocupación
La clave suele estar en el grado de sensibilidad del inversor hacia la cultura del club.
La operación, en punto muerto
A día de hoy, según ha informado El Confidencial, la posible entrada de SVP depende completamente de la voluntad del actual máximo accionista, Raúl Martín Presa, que por el momento no ha aceptado vender. Sin ese paso, cualquier movimiento del fondo queda en fase preliminar.
Un escenario abierto
El interés de SVP confirma que el Rayo Vallecano es visto en el mercado como un activo con recorrido. Sin embargo, entre el interés inversor y una compra efectiva hay un trecho importante. En Vallecas, mientras tanto, el debate ya está servido: más músculo financiero frente a la preservación de la identidad franjirroja. El desenlace dependerá de si las conversaciones avanzan… o quedan en un simple tanteo.


